INSTITUTO UNIVERSITARIO DE SEGURIDAD (IUSE)

CONCURSO NACIONAL, MENCIÓN DE HONOR

14.185 m2

BUENOS AIRES. 2017

EQUIPO: Matías Beccar Varela, Jano de la Vega (autor asociado), Malcolm Berri, Lucía Digiácomo, Joaquín de la Vega, Juana Repetti.

En un contexto urbano dominado por inmensos vacíos de tejido que no constituyen sin embargo espacios de carácter recreativo real, la incorporación de grandes equipamientos que doten de vida pública a la zona Sur se inscribe en una extensa línea de recomendaciones del ámbito urbanístico que buscan suturar, tanto con tejido residencial como con usos de distinto tipo, una trama interrumpida y disgregada.

En lo inmediato, el terreno asignado al proyecto del IUSE tiene como linderos al propio Instituto Superior de Seguridad Pública –con el que debe conservar un cierto grado de interdependencia– y por otro lado un pequeño fragmento de ciudad consolidada entre los grandes vacíos urbanos y las autopistas Cámpora y Dellepiane. Es sobre este pequeño fragmento urbanizado que se abre la parte más pública de nuestro proyecto, es decir, la Plaza. Con esta primera decisión el edificio se retira hasta el sector más próximo a las instalaciones del ISSP, naturalizando así las relaciones entre los vecinos del barrio, los futuros estudiantes del IUSE y por último las más resguardadas funciones del ISSP.

Nuestro proyecto se concibe en torno a la decisión de ubicar la totalidad de las aulas mirando hacia el Sur: la mejor orientación posible en cuanto a condiciones de iluminación óptimas para la concentración, la lectura o el trabajo de taller. Así, una simple crujía de aulas se estructura sobre un eje de circulación que recorre todo el edificio y se repite en los cuatro niveles. Este eje circulatorio se transforma en el espacio vital fundamental del edificio, con sus amplios corredores balconeando sobre la planta baja y a la vez abriéndose a las vistas largas de la nueva Plaza pública.

El programa público se despliega por completo en la Planta Baja, con un SUM, librería, patio de comidas, un gran auditorio con ingreso tanto para público general como exclusivo estudiantil, y por último el Centro Cultural, que tiene también la posibilidad de funcionar tanto integrado como independientemente de la actividad del resto del complejo.

Una amplia escalera sube y nos deposita en el primer piso, suerte de piano nobile estudiantil, con su gran espacio de 4 alturas abierto hacia un gran terraza verde y las visuales de la nueva Plaza. Desde aquí, todos los pisos con sus grandes pasillos balconeando al espacio central están intercomunicados por 2 sets de escaleras y el núcleo central de ascensores. Los pasillos de las aulas son a su vez espacios de recreación y encuentro, estructurados en torno a amplias zonas de estar abiertas sobre la Plaza. Del otro lado del gran vacío central se ubican dos paquetes programáticos muy específicos: los Laboratorios y la Gestión Administrativa.

La ventilación cruzada se garantiza en todas las plantas, incluso con independencia de la apertura de aulas. Grandes lucarnas funcionan como toberas de ventilación en verano produciendo un efecto chimenea. En invierno, el propio edificio hace de barrera para los fríos vientos del Sudeste, generando una sucesión de espacios amparados del clima, desde las terrazas del propio IUSE hasta los jardines más abiertos de la plaza pública. La gran profundidad del alero logra bloquear los rayos solares de los meses más calurosos del año. En invierno, por el contrario, una gran cantidad de sol –con sus rayos más rasantes– es admitida dentro del edificio, haciendo funcionar el hall central como un inmenso Muro Trombe de efecto invernadero. Las dos grandes “cajas” que se proyectan sobre el frente del edificio cumplen la función de inmensos parasoles para los rayos horizontales del Oeste en los meses más cálidos del año. En definitiva, el gran volumen del Hall Central permite materializar un extenso sistema controlable de efecto invernadero (meses fríos), efecto chimenea y ventilación cruzada (meses cálidos). El edificio cuenta así en su corazón con una verdadera máquina de aprovechamiento de las propiedades energéticas ambientales.