CASA MAJO

HUDSON, PROVINCIA DE BUENOS AIRES. 2012

EQUIPO: Matías Beccar Varela, Ariana Werber, Paula Yastremiz, Martín Padula.

La casa Majo, ubicada bien en las afueras de la zona sur de Buenos Aires, abreva en las tradiciones locales, especialmente en las tipologías del puesto de estancia pampeano y la casa chorizo porteña. Su gran galería se dispone longitudinalmente como un catalizador de la actividad doméstica diaria al compás del movimiento solar sobre la llanura. El interior se organiza en forma lineal y abierta: a la vez sucesión de recintos (casa chorizo clásica) y espacio fluido (modernidad). Sus materiales son sencillos e intentan una máxima fusión con el paisaje: el hormigón-piedra, la madera al natural, la chapa de zinc.

La clienta nos había pedido una pequeña casa de fin de semana para ella y su madre. La idea era compartir la edificación, pero a la vez tener el máximo de independencia entre ambas. Así, el principio rector fue situar los dormitorios lo más separados entre sí que fuera posible, dando como resultado una tipología lineal, en la que las puntas serían ocupadas por las zonas íntimas y todo el espacio entre medio por una zona de uso compartido. Esta zona más pública se resolvió como un continuo espacial sin divisiones y francamente conectado con la galería y el paisaje. Las zonas de servicio quedaron como filtros entre la parte más pública y las más privadas.

Toda la casa se orientó hacia el Norte, que a la vez coincide con las mejores y más amplias visuales: la larga llanura pampeana. La galería continua asegura protección del sol del verano a todo lo largo de la fachada acristalada. A su vez, la galería se abre en su parte alta para mantenerla ventilada. El lado Sur, por el contrario, se cerró suficientemente como para alejar la presencia del vecino más próximo. A su vez, una serie de altos ventanales llenan el interior de la luz indirecta y diáfana del Sur.